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MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ   ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

María Ángeles Rey Martínez era una estudiante de 20 años, nacida en Burgos, que había empezado a trabajar en el verano de 1974 haciendo prácticas como administrativa en un taller de electricidad. Había suspendido una asignatura, por lo que fue a Madrid para presentarse a los exámenes de septiembre. El 13 de septiembre fue con unas amigas a comer a la cafetería Rolando, cuando explotó la bomba colocada por la banda asesina ETA. Así rememoraba Francisco Rey cómo se enteró del asesinato de su hija: "Yo salí de trabajar aquel día y me fui a casa sobre la hora del telediario (...) Estaba sentado y dieron la noticia. ‘Mecachis’, me dije, ‘a ver si me ha tocado la china’. No hago más que pensar esto cuando llaman a la puerta y se presenta la Policía en casa. Era la policía de Burgos que había venido hasta el pueblo donde vivíamos, y me dicen: ‘¿Francisco Rey?’ ‘Sí’, les digo. ‘Venga con nosotros a comisaría que ha tenido un percance su hija en Madrid’. No me dijeron nada más, ni en qué estado estaba, ni si había muerto o no (...) Tiempo después y a través de sus compañeras pude saber cómo había ocurrido todo. Ellas entraron a comer a la cafetería Rolando. Se aproximaron al mostrador y entonces, -no sé la gente que habría, si estaba a tope o no-, se repartieron las funciones. Mientras unas fueron a la barra a pedir la comida o el aperitivo, mi hija se separó del resto, supongo que unos metros, para coger mesa. Y fue en ese momento cuando explotó la bomba. (...) Mi hija cayó en el acto y a las amigas no les pasó nada, unos arañazos y poco más. (...) Aquellas Navidades fueron muy tristes, muy tristes. Veías a la gente contenta, en la calle, haciendo compras, llena de alegría y tú con tu tristeza y tu pena. Era muy triste para toda la familia. Mi hijo pequeño, que tenía siete años cuando murió su hermana, parece que se dio menos cuenta, pero las otras dos hijas, que tenían dieciséis y catorce, sí que lo sintieron mucho. Mª Ángeles era su hermana mayor y estaban muy unidas a ella. Les costó mucho superarlo" (Iñaki Arteta y Alfonso Galletero, Olvidados, Adhara, 2006).

CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO   ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Concepción Pérez Paino tenía 65 años. Trabajaba como administrativa en la sede de la Dirección General de Seguridad, situada en la Puerta del Sol. Sus compañeros de trabajo sabían que solía acudir a esa cafetería a tomar café, por lo que fue una de las primeras víctimas en ser identificada. Concepción fue enterrada al día siguiente en el cementerio de La Almudena de Madrid.

LUIS MARTÍNEZ MARÍN (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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LUIS MARTÍNEZ MARÍN   ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Luis Martínez Marín, agente comercial jubilado de 78 años, había nacido en Valladolid, aunque residía en Madrid desde años antes de ser asesinado en la cafetería Rolando. Fue enterrado en el cementerio de La Almudena de Madrid.

MANUEL LLANOS GANCEDO (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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MANUEL LLANOS GANCEDO  ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Manuel Llanos Gancedo tenía 26 años. Trabajaba como camarero en la cafetería Rolando cuando la banda terrorista ETA hizo explotar una bomba en los aseos. Manuel llegó con vida sobre las 15:30 horas al Hospital de la Cruz Roja, pero murió antes de que se le pudiera intervenir quirúrgicamente. Fue la primera víctima asturiana asesinada por la banda terrorista ETA. Era natural de la localidad de Villar de Vildas (Somiedo), aunque con seis años se trasladó con su familia a Villablino (León), donde su padre trabajó como minero. Muy pronto empezó a trabajar como aprendiz de camarero, pues el sueldo de su padre no llegaba para los cinco miembros de la familia. Su primer trabajo fue en el casino de Villablino. Cuando los arrendatarios del local se trasladaron a Madrid y abrieron una cafetería, Manuel se fue con ellos. Cuatro o cinco años después los dueños de la cafetería Rolando le ofrecieron empleo como encargado. "Él en Madrid se encontraba muy a gusto y, por lo que me decía cuando hablábamos, allí era feliz. Era, además, un auténtico apasionado del fútbol y un gran seguidor merengue. Era un tío muy elegante y siempre que podía se iba a ver los entrenamientos", contó su hermano Antonio (Iñaki Arteta y Alfonso Galletero, Olvidados, Adhara, 2006). La muerte de Manuel fue un golpe tremendo para la familia, como también contaba Antonio en Olvidados: "Para mi padre y mi madre fue un disgusto tremendo. Mi madre, en concreto, desde aquello no fue nunca más la misma. (...) En tu cabeza sigue golpeándote la misma pregunta: ¿Por qué fue? ¿Por qué fue? Si él no se metió con nadie, ni cometió ninguna cosa. ¿Por qué te lo quitan así? (...) Eso es lo que ocurre cuando matan a alguien. Matan al que matan, pero a los demás, a los que le queremos, también nos matan un poco".

FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO  ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Francisco Gómez Vaquero, cocinero en la cafetería Rolando, tenía 31 años. Estaba casado con Blanca Condado Aguilar y tenían dos hijas de 4 y 2 años. Francisco fue rescatado aún con vida entre los escombros, pero falleció posteriormente en el Hospital Clínico al que había sido trasladado. Blanca Condado, su viuda, tenía tan solo 29 años. Tardó años en recibir una pensión, por lo que tuvo que ponerse a trabajar como asistenta para sacar adelante a sus dos hijas (José María Calleja, Contra la barbarie. Un alegato a favor de las víctimas de ETA, Temas de Hoy, 1997). Más de quince años después del asesinato de su marido, Blanca percibía una ridícula pensión del Estado, que ascendía a 39.654 pesetas, apenas 240 euros de hoy. "En todos esos años, la Administración española no ha podido ser más generosa con esta mujer que a los veintinueve años quedó viuda con dos criaturas a las que alimentar, víctima de una barbarie que los sucesivos Gobiernos españoles aún no han sabido atajar" se quejaba en una tribuna de ABC la entonces presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Ana María Vidal-Abarca (24/02/1990), viuda del comandante de caballería Jesús Velasco Zuazola. "El calvario que en estos años ha pasado Blanca Condado sólo ella lo sabe. Después de padecer más de tres lustros de viudedad, de los que nada en el mundo podría compensarla, tiene además que soportar una penuria económica que le impide dar una formación y unos estudios a sus hijos (...). Cuando el marido de Blanca fue asesinado no existían indemnizaciones para los familiares de civiles muertos en actos terroristas y también se vio privada de esa ayuda económica. Una indemnización que hoy sí perciben ya las viudas de civiles que lo son por la brutalidad incalificable de los asesinos terroristas. La ley que regulaba estos supuestos no fue, desgraciadamente para ella y para otras muchas viudas, retrospectiva. Es cierto que Blanca recibe la pensión que marca la Ley. Pero esa Ley es clamorosamente injusta. A ella se lo dicen las lágrimas que muy a menudo llenan sus ojos al contemplar a sus hijas, ante la impotencia en que se encuentra para darles una vida más digna. A los demás nos lo dicta, o al menos así debería ser, el sentido común" (ABC, 24/02/1990).

ANTONIO LOBO AGUADO (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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ANTONIO LOBO AGUADO ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Antonio Lobo Aguado, de 55 años, estaba casado y tenía dos hijos. Era natural de Villanueva del Río, localidad sevillana donde fue enterrado el 16 de septiembre. El funeral de cuerpo presente fue oficiado en la iglesia parroquial de San Fernando. Al mismo asistieron la viuda y sus dos hijos, además de Alberto Leiva Rey, jefe provincial del Movimiento, el presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, el alcalde de Villanueva y los miembros de la corporación municipal, además de otras autoridades provinciales y locales. Ferroviario de profesión, Antonio había sido trasladado a Madrid poco tiempo antes del atentado, destinado en el Departamento de Información de Renfe de la estación de Madrid-Delicias. El 13 de septiembre se encontraba casualmente en la cafetería Rolando y fue de las primeras víctimas en ser identificadas, tras ingresar cadáver en la Ciudad Sanitaria de Madrid.

BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

El matrimonio formado por Baldomero Barral Fernández, de 24 años, y María Josefina Pérez Martínez, de 21, fue también asesinado por ETA en la cafetería Rolando. Baldomero y María Josefina eran naturales de La Coruña. Ambos estaban de paso en Madrid ese 13 de septiembre y entraron en la cafetería a comer. Tenían dos hijos, el mayor de 3 años. La identificación de los cadáveres de Baldomero y María Josefina fue muy dificultosa, y no se logró fehacientemente hasta el 16 de septiembre. Baldomero Barral había sido boxeador y logró conquistar los títulos de Galicia de peso pluma y ligero como profesional, campo en el que debutó en el año 1967 y se retiró en 1971. Anteriormente, y por espacio de cuatro años, había boxeado como amateur, según informó ABC en su edición de 17 de septiembre de 1974.

MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ (Madrid, Comunidad de Madrid, España)


MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

El matrimonio formado por Baldomero Barral Fernández, de 24 años, y María Josefina Pérez Martínez, de 21, fue también asesinado por ETA en la cafetería Rolando. Baldomero y María Josefina eran naturales de La Coruña. Ambos estaban de paso en Madrid ese 13 de septiembre y entraron en la cafetería a comer. Tenían dos hijos, el mayor de 3 años. La identificación de los cadáveres de Baldomero y María Josefina fue muy dificultosa, y no se logró fehacientemente hasta el 16 de septiembre. 

FRANCISCA BAEZA ALARCÓN (Madrid, Comunidad de Madrid, España)


FRANCISCA BAEZA ALARCÓN ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Francisca Baeza Alarcón, tenía 45 años y estaba soltera. Desde quince años antes de ser asesinada, Francisca era profesora de Educación General Básica en Valdepeñas (Ciudad Real), donde fue enterrada. En el momento de su asesinato era maestra del grupo escolar Jesús Castillo de Valdepeñas. Francisca era hija única y vivía con sus padres, maestros jubilados. Ese 13 de septiembre fue a Madrid a hacer unas compras y, como otras veces, acudió con su prima Maribel González a la cafetería Rolando. Su prima fue una de las heridas en el atentado, y fue ella quien identificó el cadáver de Francisca.

MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 13/09/74
El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

María Jesús Arcos Tirado, de 28 años, era natural de Alhama de Aragón. Seis días antes del atentado se había casado en Calatayud con Antonio Alonso Palacín, natural de la misma localidad zaragozan que su esposaa. A las cinco de la tarde del domingo 15 de septiembre recibieron sepultura los restos mortales de Antonio y María Jesús en la localidad de Contamina (Zaragoza). Los féretros llegaron esa misma mañana al pueblo en dos ambulancias. La iglesia parroquial de Contamina se vio desbordada por todos los vecinos que quisieron acompañar a los familiares de los recién casados, en un ambiente de enorme indignación y dolor.

ANTONIO ALONSO PALACÍN (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

El 13 de septiembre de 1974 la banda terrorista ETA provocaba su primera masacre haciendo explotar una bomba en la cafetería Rolando de la calle del Correo, muy cerca de la Puerta del Sol en Madrid. La cafetería era frecuentada por policías de la Dirección General de Seguridad y por ello se convirtió en objetivo de la banda asesina.

La bomba, compuesta por unos treinta kilos de dinamita, además de tuercas de unos dos centímetros que actuaron como metralla, fue colocada en los aseos del establecimiento. La explosión, que se produjo en torno a las 14:30 horas, fue brutal: el techo de la cafetería se derrumbó, sepultando materialmente a los clientes y los empleados de la misma, provocando la muerte casi en el acto de once personas, de dos más posteriormente, y heridas de diferente consideración a otras sesenta personas. La metralla causó gran cantidad de víctimas y muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. La onda expansiva afectó también al autoservicio Tobobán, en la calle Mayor, donde estaban unas treinta personas, muchas de las cuales resultaron heridas. La potencia de la explosión fue tal que varias víctimas aparecieron totalmente desnudas y uno de los cuerpos fue lanzado contra la DGS.

Las otras once personas asesinadas eran civiles, clientes y empleados de la cafetería. Hasta el atentado de Hipercor en 1987, la masacre de la cafetería Rolando ostentaba el triste récord de ser el atentado con más víctimas mortales de la banda asesina. Las personas fallecidas el mismo día 13 de septiembre fueron: ANTONIO ALONSO PALACÍN, y su mujer MARÍA JESÚS ARCOS TIRADO; FRANCISCA BAEZA ALARCÓN; BALDOMERO BARRAL FERNÁNDEZ y su mujer, MARÍA JOSEFINA PÉREZ MARTÍNEZ; ANTONIO LOBO AGUADO; dos de los tres empleados de la cafetería que fallecerían en el atentado: FRANCISCO GÓMEZ VAQUERO y MANUEL LLANOS GANCEDO; LUIS MARTÍNEZ MARÍN; CONCEPCIÓN PÉREZ PAÍNO y la estudiante MARÍA ÁNGELES REY MARTÍNEZ.

Antonio Alonso Palacín era natural de Alhama de Aragón y trabajaba en la fábrica de motores Abril, donde era mecánico. Seis días antes del atentado se había casado en Calatayud con María Jesús Arcos Tirado, de 28 años, natural de esa localidad zaragozana, y también asesinada en la cafetería Rolando. María Jesús trabajaba como telefonista en Alhama de Aragón. A las cinco de la tarde del domingo 15 de septiembre recibieron sepultura los restos mortales de Antonio y María Jesús en la localidad de Contamina (Zaragoza). Los féretros llegaron esa misma mañana al pueblo en dos ambulancias. La iglesia parroquial de Contamina se vio desbordada por todos los vecinos que quisieron acompañar a los familiares de los recién casados, en un ambiente de enorme indignación y dolor.

FÉLIX AYUSO PINEL (Madrid, Comunidad de Madrid, España)

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FÉLIX AYUSO PINEL ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 11/01/77
El 11 de enero de 1977 muere el inspector de policía FÉLIX AYUSO PINEL, dos años y cuatro meses después del atentado en la Cafetería Rolando de la calle Correo de Madrid.
Hasta la masacre de Hipercor, en 1987, el atentado etarra con mayor número de víctimas mortales fue el perpetrado el 13 de septiembre de 1974 en la cafetería Rolando situada en la calle Correo de Madrid, muy cerca de la Puerta del Sol y adyacente a la Dirección General de Seguridad. Fue, además, la primera masacre de civiles llevada a cabo por ETA. El atentado se produjo por explosión de un artefacto que causó la muerte de trece personas e hirió de distinta gravedad a más de ochenta. El lugar estaba lleno de gente y la explosión arrancó materialmente el piso que se encontraba encima de la cafetería, sepultando a todos los allí presentes. Además, la metralla provocó gran cantidad de víctimas. Muchas de ellas quedaron atrozmente mutiladas. ETA negó en un principio la autoría de este atentado, que provocó un fuerte enfrentamiento entre dos sectores de la banda asesina.
La cafetería era frecuentada asiduamente por miembros del Cuerpo Superior de Policía, pero ninguno de los fallecidos ese día era policía. Sí hubo varios heridos entre miembros del cuerpo, como Félix Ayuso, que resultó gravemente herido en la cabeza con pérdida de masa encefálica. Tras dos años y cuatro meses arrastrando graves secuelas, Félix falleció el 11 de enero de 1977.
Después de su funeral, al que asistieron además de familiares y amigos el director general de Seguridad, el gobernador civil de Madrid y el jefe superior de Policía, su cuerpo fue inhumado en el cementerio de Fuencarral de Madrid.
Félix Ayuso Pinel tenía 46 años, estaba casado y tenía dos hijos.

GERARDO GARCÍA PÉREZ (Madrid, Comunidad de Madrid, España)


GERARDO GARCÍA PÉREZ ETA, Madrid, Comunidad de Madrid, España, 29/09/74
El 29 de septiembre de 1974 falleció en la Ciudad Sanitaria provincial Francisco Franco GERARDO GARCÍA PÉREZ a consecuencia de las gravísimas heridas sufridas por la explosión de una bomba que la banda terrorista ETA había colocado en los aseos de la cafetería Rolando de la calle del Correo de Madrid el 13 de septiembre. Pasaba así a convertirse en la víctima número doce del atentado. Casi dos años y medio después, el 11 de enero de 1977, fallecería el inspector Félix Ayuso Pinel, el único policía víctima de la masacre.
Gerardo García había sufrido diversas lesiones internas y en la cara, además de la amputación de una pierna. Tras colocarle un riñón artificial respondió en un primer momento al tratamiento, pero poco a poco su situación se fue agravando, falleciendo a las 10:45 horas del 29 de septiembre. Fue enterrado en el madrileño cementerio de Carabanchel el lunes 30 de septiembre.
Gerardo García Pérez estaba casado y tenía tres hijos. Trabajaba como camarero en la cafetería Rolando y fue uno de los tres empleados del establecimiento que perdió la vida en el atentado, junto a Francisco Gómez Vaquero, cocinero del establecimiento, y Manuel Llanos Gancedo, también camarero como Gerardo.