El 6 de febrero de 1996 la banda terrorista ETA asesinaba en San Sebastián a FERNANDO MÚGICA HERZOG.
En torno a las 13:30 horas, Fernando acudía desde su despacho a un aparcamiento próximo. Dos pistoleros de ETA le salieron al paso, y uno de ellos le disparó un tiro en la nuca. Su hijo José María se encontraba en la misma calle donde asesinaron a Fernando y fue encañonado por los terroristas en su huida.
El asesinato de Fernando tuvo lugar en plena campaña de las elecciones generales de 1996 que dieron la victoria al PP de José María Aznar. Fue el primer asesinato de un año en el que la actividad terrorista de ETA estuvo en unos niveles mínimos y que terminaría con un total de cinco víctimas mortales. Sin embargo, el vandalismo callejero, conocido como kale borroka, se encontraba en su punto más alto.
Igual que había ocurrido hacía un año con Gregorio Ordóñez, a Fernando Múgica lo mataron por sus ideas y por ser hermano de Enrique Múgica, exministro de Justicia entre 1988 y 1991, e impulsor en su día de la política de dispersión de los presos de ETA.
