A las diez y media de la mañana del 7 de mayo de 1981, ETA asesinaba en el centro de Madrid a tres militares del servicio directo del Rey, en un atentado que iba dirigido contra el jefe del Cuarto Militar de la Casa Real, el teniente general Joaquín Valenzuela Alcívar-Jáuregui, que resultó herido de gravedad. El atentado lo ordenó el dirigente de la banda terrorista Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, alias Txikierdi y lo ejecutaron Henri Parot y otros miembros del grupo Argala de ETA.
El atentado se produjo a las 10:30 horas en pleno centro de Madrid, al hacer explosión un artefacto que dos terroristas montados en una motocicleta depositaron instantes antes en el techo del vehículo en el que circulaban los militares. Los dos terroristas siguieron al Dodge oficial y, cuando se encontraba en la calle Conde Peñalver, se pusieron a su altura. Parot, que iba de copiloto, depositó el artefacto explosivo colocado dentro de una bolsa de un supermercado con unos imanes para que se adhiriera al techo. Estaba fabricado como una carga hueca para dirigir la onda expansiva hacia el interior del coche y multiplicar sus efectos. Tras la operación, los terroristas huyeron en dirección al Retiro. Apenas unos instantes después, y sin que el coche de escolta pudiera reaccionar, la bomba hizo explosión. Los militares fallecidos fueron el teniente coronel GUILLERMO TEVAR SECO -ayudante del teniente general Valenzuela-, el suboficial de escolta ANTONIO NOGUERAS GARCÍA, y el soldado conductor MANUEL RODRÍGUEZ TABOADA.
Manuel Rodríguez Taboada, soldado de la Guardia Real, tenía 36 años. Natural de Orense, con 23 años se trasladó a Madrid para ingresar en la guardia motorizada de Franco. De aquí pasaría al servicio de la Casa Real. Estabacasado y tenía tres hijos.





