A las once de la mañana del 10 de diciembre de 1995 Mikel Otegi Unanue, por entonces miembro de Jarrai pero que, posteriormente, pasaría a integrarse en la banda terrorista ETA, asesinaba en Isasondo (Guipúzcoa) a JOSÉ LUIS GONZÁLEZ VILLANUEVA e IGNACIO MENDILUCE ETXEBERRI, agentes de la Ertzaintza. Los dos agentes asesinados no figuran, incomprensiblemente, como víctimas de ETA en los listados oficiales del Ministerio de Interior.
Ignacio Mendiluce Etxeberri tenía 26 años y era natural de Zumárraga (Guipúzcoa). Destinado, al igual que González Villanueva, en la comisaría de Beasain, pertenecía a la decimotercera promoción de la Ertzaintza.
Mikel Otegi había tenido horas antes un enfrentamiento con otro agente de la Policía Autonómica al que golpeó y llamó despectivamente zipayo, término que los proetarras utilizaban para referirse a los ertzainas en alusión a las tropas nativas que ayudaron a los ingleses en la India. A continuación se dirigió a velocidad excesiva y "de un modo llamativo por lo irregular" al caserío Oteizabal donde vivía. Su extraña forma de conducir llamó la atención de una patrulla de la Ertzaintza compuesta por los agentes José Luis González Villanueva e Ignacio Mendiluce, que prestaban servicio de rutina en la zona. Cuando Otegi, que ya había sido anteriormente detenido por desórdenes públicos en el pueblo de Ordicia, vio que los dos agentes entraban en el caserío, pensó que iba a ser detenido de nuevo así que, utilizando una escopeta de caza, disparó de forma inesperada contra los dos ertzainas, por la espalda y a menos de dos metros de distancia. Los dos agentes no tuvieron posibilidad de reaccionar y murieron en el acto.
