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ÁNGEL POSTIGO MEJÍAS (Pamplona, Navarra, España)

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ÁNGEL POSTIGO MEJÍAS ETA Pamplona Iruñea Navarra Nafarroa España Spain 15 de Junio
A las diez y cuarto de la mañana del domingo 15 de junio de 1980, la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en el barrio de La Rochapea de Pamplona al policía nacional ÁNGEL POSTIGO MEJÍAS. Ángel había acudido esa mañana a visitar a su abuela. Al salir del domicilio, se dirigió al automóvil, aparcado junto a la casa, enfrente del Bar El Porrón. Cuando se disponía a abrir la puerta, un hombre y una mujer le acribillaron a balazos. Los terroristas estaban sentados en un banco cercano leyendo el periódico y se levantaron cuando vieron que Ángel se acercaba. Uno disparó con una ametralladora y el otro lo hizo con una pistola. El policía murió en el acto, tras recibir seis disparos en la cabeza, el tórax y los brazos, y quedó tendido en el suelo junto a su coche. En el lugar de los hechos, la Policía recogió diez casquillos de bala, calibre 9 milímetros parabellum.
A continuación, los pistoleros huyeron en un Seat 1430, robado una hora antes a su propietario en Pamplona. Según testigos presenciales, los autores materiales del atentado contaron con el apoyo de otros dos terroristas, un hombre y una mujer, que esperaban armados en el interior del Seat en el que huyeron.

ALFREDO AGUIRRE BELASCOÁIN (Pamplona, Navarra, España)

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ALFREDO AGUIRRE BELASCOÁIN #ETA #Pamplona #Iruña #Navarra #Nafarroa #España #Spain 30 de #Mayo
En torno a las 21:40 horas del 30 de mayo de 1985, un niño de 13 años, ALFREDO AGUIRRE BELASCOÁIN, y el policía nacional FRANCISCO MIGUEL SÁNCHEZ, son asesinados en Pamplona al hacer explosión un artefacto preparado contra la Policía Nacional. En el mismo atentado también sufrieron heridas de gravedad otros tres policías nacionales: Manuel Tello BarrancoAlfonso Quintá Expósito y Manuel Barrigas Villar.
Poco antes de las nueve y media de la noche se recibió una llamada de auxilio en el 091 de Pamplona para que fuesen cuanto antes al número 16 de la Bajada de Javier, como se conoce en Pamplona a la calle Bajada de San Francisco Javier. Al parecer, y según esa llamada, un drogadicto estaba pegando a su madre. El comunicante urgió a que fuesen cuanto antes, porque la iba a matar. Cuando llegaron los dos coches zeta de la Policía Nacional al casco viejo, hizo explosión una bomba colocada en una bolsa de basura junto a una farmacia.
Alfredo Aguirre Belascoáin tenía 13 años y era hijo de un empleado de banca, Luis Aguirre, y de María del Carmen Belascoáin Tabar. Nacido en Pamplona, Alfredo era el segundo de dos hermanos, un niño rubio y de complexión deportista. Estudiaba séptimo de EGB en los Jesuitas de Pamplona y, aunque no era buen estudiante, sí destacaba en los deportes. Entre otros, practicaba el piragüismo en el Club Natación Pamplona, donde le auguraron un gran futuro. El mismo día de su asesinato estuvo practicando en el río Arga. Su entrenador, Juan Ramón Itoiz, manifestó que tenía mucho nervio y una gran afición por el piragüismo. "Era una de nuestras promesas". A Alfredo le apodaban Godo, y era un chaval muy querido por todos sus compañeros. En la pizarra del colegio sus compañeros escribieron "Godo, no te olvidaremos nunca". En el funeral su féretro fue portado por los piragüistas del Club Natación Pamplona. Antes de enterrarlo, sus amigos colocaron sobre el ataúd el remo con el que habitualmente entrenaba. Su madre sigue sin haber superado el asesinato de Alfredo, del que se acuerda todos los días. "Esto que nos pasó a nosotros es una angustia para toda la vida. Dice la gente que han pasado 25 años. Para mí no ha pasado nada. Días" dijo en El Diario de Navarra, donde describió como era su niño: "¿Cómo era? Pues no es que yo lo diga, lo decía todo el mundo, todo el barrio lo decía igual. De otros se dice después lo buenos que eran, cuando han muerto, pero de éste me lo decían todos en vida. Todos. Tenía un don de gentes... Impresionante, saludando a todo el mundo, siempre contento, siempre cantando. Llegaba a casa y me decía: ‘Mamá, enséñame a bailar’ y se ponía a bailar conmigo. Un besucón, un cariñoso, un fuera de serie... Que se ve que no era para este mundo y así se me fue... Me han chafado la vida entera, entera...".

FRANCISCO MIGUEL SÁNCHEZ (Pamplona, Navarra, España)


FRANCISCO MIGUEL SÁNCHEZ ETA Pamplona Iruña Navarra Nafarroa España Spain 30 de Mayo
En torno a las 21:40 horas del 30 de mayo de 1985, un niño de 13 años, ALFREDO AGUIRRE BELASCOÁIN, y el policía nacional FRANCISCO MIGUEL SÁNCHEZ, son asesinados en Pamplona al hacer explosión un artefacto preparado contra la Policía Nacional. En el mismo atentado también sufrieron heridas de gravedad otros tres policías nacionales: Manuel Tello BarrancoAlfonso Quintá Expósito y Manuel Barrigas Villar.
Poco antes de las nueve y media de la noche se recibió una llamada de auxilio en el 091 de Pamplona para que fuesen cuanto antes al número 16 de la Bajada de Javier, como se conoce en Pamplona a la calle Bajada de San Francisco Javier. Al parecer, y según esa llamada, un drogadicto estaba pegando a su madre. El comunicante urgió a que fuesen cuanto antes, porque la iba a matar. Cuando llegaron los dos coches zeta de la Policía Nacional al casco viejo, hizo explosión una bomba colocada en una bolsa de basura junto a una farmacia.
Francisco Miguel Sánchez, de 32 años, casado y con dos hijos de corta edad, era natural de Villaverde del Río (Sevilla). Con motivo del 25 aniversario del asesinato, y durante los actos de homenaje que organizó el colectivo Libertad Ya en Pamplona, Verónica, hija de Francisco, afirmo que "todo se supera con esfuerzo" y que "siempre quedan los recuerdos", pero destacó que "no olvidamos". Además, aludió a los asesinos y señaló que "nunca serán personas, sólo animales con ganas de destruir". Asimismo, abogó por "la desaparición de la violencia" y señaló que "quienes les aplauden y no condenan los actos de los terroristas son igual que ellos".

VICENTE GARCERA LÓPEZ (Pamplona, Navarra, España)

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VICENTE GARCERA LÓPEZ ETA Pamplona Iruña Navarra Nafarroa España 17 de Abril

A las tres de la madrugada del 17 de abril de 1982, ETA asesinaba en Pamplona al policía nacional VICENTE GARCERA LÓPEZ. La banda terrorista atacó con una granada anticarro una tanqueta de la Policía Nacional que circulaba con una dotación de nueve agentes por las inmediaciones del Puente de la Magdalena. Regresaban de efectuar el relevo del servicio destacado en una subestación eléctrica.

El proyectil, después de perforar la cubierta blindada, estalló en el interior de la tanqueta e hirió gravemente al conductor, Vicente Garcera, que murió una hora después, y a un compañero suyo, Teodomiro Díaz Flores, cuyo pronóstico fue calificado de muy grave y al que hubo que amputarle la pierna izquierda. Tenía veinticuatro años de edad, estaba soltero y era natural de Santa Olalla de Cala (Huelva).

JUAN JOSÉ VISIEDO CALERO (Pamplona, Navarra, España)

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JOSÉ VISIEDO CALERO ETA Pamplona Iruña Navarra Nafarroa España 13 de Abril
El 13 de abril de 1984 ETA asesinaba a dos policías nacionales. Tras el atentado cometido contra el comandante del Ejército de Tierra retirado, JESÚS ALCOCER JIMÉNEZ,  Los etarras se dieron inmediatamente a la fuga en un automóvil Renault 18, de color verde claro, donde les aguardaba un tercer terrorista. Varios testigos pudieron identificar el vehículo utilizado en el atentado y, alertadas las dotaciones policiales de Pamplona, se establecieron diversos controles, procediéndose también a realizar una amplia operación de rastreo por diversas calles de la ciudad a fin de localizar este turismo, cosa que ocurrió unos 45 minutos después. Una dotación del 091, compuesta por tres policías nacionales, localizó el Renault 18 abandonado en la ronda de Ermitagaña, justo enfrente de un instituto de Enseñanza Media y a varios kilómetros del lugar en que se produjo el asesinato de Jesús Alcocer. 
El cabo primero TOMÁS PALACÍN PELLEJERO y el policía nacional JUAN JOSÉ VISIEDO CALERO procedieron a inspeccionar el automóvil. Tras abrir una de las puertas delanteras del vehículo, se produjo la explosión de una potente bomba, compuesta por unos 15 kilos de Goma 2, que había sido colocada en el interior del vehículo. Los cuerpos de los dos policías nacionales fueron lanzados en direcciones opuestas, decapitados y mutilados. Sus restos quedaron esparcidos en un radio de unos cien metros y tuvieron que ser recogidos posteriormente por voluntarios de la Cruz Roja. El conductor del coche de la Policía Nacional, Juan Sánchez Martín, que observaba desde el vehículo a sus compañeros, sufrió heridas leves. El dispositivo que accionó el artefacto explosivo es de los conocidos como pinza y estaba conectado a una de las cerraduras del vehículo.
A las mismas penas fueron condenados por el asesinato de los dos policías Mercedes Galdós Arsuaga, Juan José Legorburu Guerediaga y José Ramón Martínez de la Fuente Inchaurregui. Y también fue condenado a 29 años Jesús Jiménez Zurbano, que fue quien facilitó el explosivo para el vehículo trampa utilizado en la huida.
Juan José Visiedo Calero, de 26 años, era natural de Melilla. Estaba casado y tenía una hija de dos años.

TOMÁS PALACÍN PELLEJERO (Pamplona, Navarra, España)

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TOMÁS ALACÍN PELLEJERO ETA Pamplona Iruña Navarra Nafarroa España 13 de abril
El 13 de abril de 1984 ETA asesinaba a dos policías nacionales.Tras el atentado cometido contra el comandante del Ejército de Tierra retirado, JESÚS ALCOCER JIMÉNEZ,  Los etarras se dieron inmediatamente a la fuga en un automóvil Renault 18, de color verde claro, donde les aguardaba un tercer terrorista. Varios testigos pudieron identificar el vehículo utilizado en el atentado y, alertadas las dotaciones policiales de Pamplona, se establecieron diversos controles, procediéndose también a realizar una amplia operación de rastreo por diversas calles de la ciudad a fin de localizar este turismo, cosa que ocurrió unos 45 minutos después.
Una dotación del 091, compuesta por tres policías nacionales, localizó el Renault 18 abandonado en la ronda de Ermitagaña, justo enfrente de un instituto de Enseñanza Media y a varios kilómetros del lugar en que se produjo el asesinato de Jesús Alcocer.
El cabo primero TOMÁS PALACÍN PELLEJERO y el policía nacional JUAN JOSÉ VISIEDO CALERO procedieron a inspeccionar el automóvil. Tras abrir una de las puertas delanteras del vehículo, se produjo la explosión de una potente bomba, compuesta por unos 15 kilos de Goma 2, que había sido colocada en el interior del vehículo. Los cuerpos de los dos policías nacionales fueron lanzados en direcciones opuestas, decapitados y mutilados. Sus restos quedaron esparcidos en un radio de unos cien metros y tuvieron que ser recogidos posteriormente por voluntarios de la Cruz Roja. El conductor del coche de la Policía Nacional, Juan Sánchez Martín, que observaba desde el vehículo a sus compañeros, sufrió heridas leves. El dispositivo que accionó el artefacto explosivo es de los conocidos como pinza y estaba conectado a una de las cerraduras del vehículo.
A las mismas penas fueron condenados por el asesinato de los dos policías Mercedes Galdós Arsuaga, Juan José Legorburu Guerediaga y José Ramón Martínez de la Fuente Inchaurregui. Y también fue condenado a 29 años Jesús Jiménez Zurbano, que fue quien facilitó el explosivo para el vehículo trampa utilizado en la huida.
Tomás Palacín Pellejero, también casado, tenía 43 años y dos hijos. Era natural de Cervera de Cañada (Zaragoza).

JESÚS ALCOCER JIMÉNEZ (Pamplona, Navarra, España)

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JESÚS ALCOCER JIMÉNEZ ETA Pamplona Iruña Navarra Nafarroa España 13 de abril
El 13 de abril de 1984 ETA asesinaba en Pamplona a un comandante de Infantería retirado.Como cada día a las siete de la mañana el comandante del Ejército de Tierra retirado, JESÚS ALCOCER JIMÉNEZ, se dirigió a Mercairuña, centro mayorista donde realizaba las compras de suministros que luego vendía en tres supermercados de su propiedad ubicados en Pamplona. Cuando se disponía a entrar en el edificio, dos etarras le tirotearon alcanzándole dos veces en la cabeza y provocándole la muerte en el acto.
Los etarras se dieron inmediatamente a la fuga en un automóvil Renault 18, de color verde claro, donde les aguardaba un tercer terrorista. Varios testigos pudieron identificar el vehículo utilizado en el atentado y, alertadas las dotaciones policiales de Pamplona, se establecieron diversos controles, procediéndose también a realizar una amplia operación de rastreo por diversas calles de la ciudad a fin de localizar este turismo, cosa que ocurrió unos 45 minutos después.
Una dotación del 091, compuesta por tres policías nacionales, localizó el Renault 18 abandonado en la ronda de Ermitagaña, justo enfrente de un instituto de Enseñanza Media y a varios kilómetros del lugar en que se produjo el asesinato de Jesús Alcocer.
Por el asesinato de Jesús Alcocer fueron condenados a 29 años en 1988, como autores materiales, Mercedes Galdós Arsuaga y Juan José Legorburu Guerediaga; en 1989, fue condenado Juan Carlos Arriaga, también a 29 años, por haber realizado el control y seguimiento de los movimientos de la víctima; en 1991 fue condenado, como autor material, José Ramón Martínez de la Fuente Inchaurregui.

JOSÉ LUIS PRIETO GRACIA (Pamplona, Navarra, España)

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El 21 de marzo de 1981, ETA asesinaba en Pamplona a otro teniente coronel del Ejército, JOSÉ LUIS PRIETO GRACIA. El militar retirado se disponía a entrar en la parroquia de Nuestra Señora del Huerto de la capital navarra para asistir a la misa de las ocho de la tarde. 
El asesinato lo llevó a cabo una etarra, que se acercó al militar y efectuó dos disparos en la cabeza, uno de ellos en la nuca. Varios familiares presenciaron el hecho, y la propia esposa del teniente coronel, Matilde Saiz de Tejada, intentó detener a los agresores.
Su muerte fue instantánea y el cadáver de José Luís permaneció una hora en el lugar de los hechos. Los pistoleros de la banda huyeron en un Peugeot 504 de color blanco. Varios de sus hijos acudieron al lugar del atentado nada más conocerse la noticia, propagada rápidamente por el gran número de personas que se encontraba en esos momentos por los alrededores. El párroco de Nuestra Señora del Huerto celebró la misa de las ocho en memoria del teniente coronel Prieto, dentro de un clima de gran nerviosismo entre los feligreses, ya que a escasos metros del pórtico de la iglesia se encontraba el cadáver.

JOSÉ ANTONIO VIVÓ UNDABARRENA (Olaberría, Guipúzcoa, España)

JOSÉ ANTONIO VIVÓT UNDABARRENA ETA Olaberría Olaberria Gipuzkoa Guipúzcoa España
El 6 de febrero de 1979 la banda terrorista ETA asesinaba al alcalde de Olaberría, diputado foral de Guipúzcoa y miembro del partido Guipúzcoa Unida, JOSÉ ANTONIO VIVÓ UNDABARRENA. Además, José Antonio era jefe de personal de Aristrain desde 1956.
Sobre las 21:15 horas dos encapuchados tocaron al timbre de su domicilio (un cuarto piso) en el barrio de Yurre en Olaberría. Previamente habían robado un vehículo a punta de pistola, secuestrando a su conductor, al que dejaron atado a un árbol en Beasain. La esposa de José Antonio abrió la puerta y, tras amenazarla a ella y a dos de sus hijos, y arrancar los cables del teléfono, se lo llevaron por la fuerza. A los pocos segundos se oyeron varias detonaciones en el portal y, cuando bajaron, pudieron comprobar que José Antonio había recibido tres impactos de bala en el estómago, el costado y el omoplato. Trasladado a la Clínica San Miguel de Beasain ingresó cadáver. La capilla ardiente se instaló en el Palacio de la Diputación Foral de Guipúzcoa y sus restos fueron inhumados en Polloe.

FRANCISCO MOTA CALVO (Azpeitia, Guipúzcoa, España)

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FRANCISCO MOTA CALVO ETA Azpeitia Gipuzkoa Guipúzcoa España
El 15 de enero de 1979, dos días después del doble atentado de Azpeitia que costó la vida a Francisco Gómez Gómez-Jiménez y a Miguel García Poyo, fallecía el guardia civil FRANCISCO MOTA CALVO. Lo hacía a las cinco y media de la tarde en la Residencia Nuestra Señora de Aránzazu.
La proximidad de ambas cargas -la que hicieron estallar al paso de la patrulla de la Guardia Civil, que provocó la muerte de Francisco Gómez Gómez-Jiménez, y la segunda que estalló cuando iban a desactivar horas después lo que parecía un paquete sospechoso, que mató en el acto a Miguel García Poyo- hizo pensar a los investigadores en un fallo del mecanismo de activación por el que, en un principio, ambos artefactos hubieran tenido que explotar al mismo tiempo al paso de los dos Land Rover -uno con cuatro agentes y otro con dos- por la carretera que une Azpeitia y Azcoitia.

FRANCISCO GÓMEZ GÓMEZ-JIMÉNEZ (Azpeitia, Guipúzcoa, España)

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FRANCISCO GÓMEZ GÓMEZ-JIMÉNEZ ETA Azpeitia Guipúzcoa Gipuzkoa España

A las tres de la mañana del sábado 13 de enero de 1979, ETA asesinaba en la localidad guipuzcoana de Azpeitia a los guardias civiles FRANCISCO GÓMEZ GÓMEZ-JIMÉNEZ y MIGUEL GARCÍA POYO mediante la explosión de dos bombas. Un compañero de ambos, Francisco Mota Calvo, falleció dos días después.
A las tres de la mañana de ese sábado, el etarra José María Zaldúa Corta accionó a distancia un potente artefacto por medio de un sistema eléctrico conectado a unas pilas y ciento cincuenta metros de cable que se extendían por el monte. El artefacto estaba adosado al talud derecho de la carretera y la explosión, que se produjo al paso de dos Land Rover de la Guardia Civil por la carretera que une el santuario de Loyola y la población de Azpeitia, destrozó la parte delantera del segundo de los dos vehículos, lanzándolo fuera de la calzada a una distancia aproximada de quince metros.
Francisco Gómez Gómez-Jiménez, natural de Almería, tenía 29 años, estaba casado y dejaba huérfanos a dos hijos.
A consecuencia de la deflagración, en la que los terroristas utilizaron entre cinco y diez kilos de Goma-2 y abundante tornillería que actuó como metralla, perdió la vida en el acto el guardia civil Francisco Gómez Gómez-Jiménez, que llevaba tres años en el Cuerpo, y quedó gravemente herido su compañero, también guardia civil, Juan Muñiz Sánchez, de 28 años y natural de Baeza (Jaén). Muñiz Sánchez fue ingresado en la Residencia Sanitaria Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián y tardaría casi quince meses en curar sus heridas.

MIGUEL GARCÍA POYO (Azpeitia, Guipúzcoa, España)


MIGUEL GARCÍA POYO ETA Azpeitia Guipúzcoa Gipuzkoa España
A las tres de la mañana del sábado 13 de enero de 1979, ETA asesinaba en la localidad guipuzcoana de Azpeitia a los guardias civiles FRANCISCO GÓMEZ GÓMEZ-JIMÉNEZ y MIGUEL GARCÍA POYO mediante la explosión de dos bombas. Un compañero de ambos, Francisco Mota Calvo, falleció dos días después.
A las tres de la mañana de ese sábado, el etarra José María Zaldúa Corta accionó a distancia un potente artefacto por medio de un sistema eléctrico conectado a unas pilas y ciento cincuenta metros de cable que se extendían por el monte. El artefacto estaba adosado al talud derecho de la carretera y la explosión, que se produjo al paso de dos Land Rover de la Guardia Civil por la carretera que une el santuario de Loyola y la población de Azpeitia, destrozó la parte delantera del segundo de los dos vehículos, lanzándolo fuera de la calzada a una distancia aproximada de quince metros.
Miguel García Poyo, natural de la localidad de San Martín de Pedroso (Zamora), de 29 años de edad, estaba también casado y tenía tres hijos.

JUAN ATARÉS PEÑA (Pamplona, Navarra, España)

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JUAN ATARÉS PEÑA ETA, Pamplona, Iruñea, Navarra, Nafarroa, España, 23/12/85
A las doce y cuarto de la mañana del 23 de diciembre de 1985, víspera de Nochebuena, la banda terrorista ETA asesinaba en Pamplona (Navarra) de tres tiros por la espalda al general de Brigada de la Guardia Civil JUAN ATARÉS PEÑA. La víctima se encontraba paseando por el parque de la Vuelta del Castillo, a escasos metros de su vivienda, algo que solía hacer de forma habitual. Dos etarras se apearon de un vehículo Renault 5, robado y con matrícula falsa, y cruzaron a la carrera el parque por el mismo camino por el que paseaba el general Atarés. Sin mediar palabra, la terrorista Mercedes Galdós Arsuaga disparó al militar a bocajarro y por la espalda. Dos de las balas le alcanzaron en la nuca, y una tercera, en la espalda. Tras comprobar que Atarés estaba muerto, abandonaron corriendo la zona. Un tercer miembro de la banda (Juan José Legorburu Guerediaga) les esperaba en el vehículo con el motor en marcha para emprender la huida. El turismo sería localizado dos horas después a un kilómetro de distancia del lugar en que se cometió el atentado. Artificieros de la Policía Nacional situaron una pequeña carga explosiva en el coche con el fin de comprobar que no había sido colocada ninguna bomba-trampa. La Policía recogió en el lugar del asesinato tres casquillos de bala del calibre 9 milímetros parabellum, de fabricación checa.
A los pocos minutos de cometerse el asesinato, la mujer del general, María Luisa Ayuso, y varios hijos del matrimonio, llegaron al lugar del crimen. Al día siguiente, los medios de comunicación recogieron la foto de la viuda arrodillada y abrazada al cadáver de su marido mientras una de las hijas sólo acertaba a decir, entre sollozos: "Papi, papi, qué bueno era".

JOSÉ RODRÍGUEZ DE LAMA (Ezquioga-Ichaso, Guipúzcoa, España)

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JOSÉ RODRÍGUEZ DE LAMA ETA, Ezquioga-Ichaso, Ezkio-Itsaso, Guipúzcoa, Gipuzkoa, España, 11/11/78
A las diez de la mañana del 11 de noviembre de 1978 la banda terrorista ETA asesinaba en la carretera que une Beasain con Zumárraga, a la altura de la localidad guipuzcoana de Ezquioaga-Ichaso, al cabo de la Guardia Civil JOSÉ RODRÍGUEZ DE LAMA y al agente LUCIO REVILLA ALONSO. Los terroristas hicieron explotar una bomba escondida en un terraplén al paso de una patrulla compuesta por dos Land Rover que volvía al cuartel de la Benemérita después de prestar un servicio. Además, resultaron heridos otros dos guardias civiles, uno de ellos de extrema gravedad.
José Rodríguez de Lama, cabo primero de la Guardia Civil de 31 años, era natural de León. Estaba casado con María del Carmen Villar, y tenían dos hijos. Carmen estaba embarazada de ocho meses de su tercer hijo. La viuda se enteró por la radio de que había habido un atentado donde estaba destinado su marido. Hizo varias llamadas a compañeros, pero nadie le confirmó que su marido era uno de los muertos, de lo que se enteró finalmente por la radio. Carmen pidió que no le pusiesen ninguna medalla: "Recuerdo que siempre me decía que si alguna vez le ocurriera algo de eso, decía, lo único que te pido es que no dejes que me pongan ninguna medalla en el féretro".

LUCIO REVILLA ALONSO (Ezquioga-Ichaso, Guipúzcoa, España)


LUCIO REVILLA ALONSO ETA, Ezquioga-Ichaso, Ezkio-Itsaso, Guipúzcoa, Gipuzkoa, España, 11/11/78
A las diez de la mañana del 11 de noviembre de 1978 la banda terrorista ETA asesinaba en la carretera que une Beasain con Zumárraga, a la altura de la localidad guipuzcoana de Ezquioaga-Ichaso, al cabo de la Guardia Civil JOSÉ RODRÍGUEZ DE LAMA y al agente LUCIO REVILLA ALONSO. Los terroristas hicieron explotar una bomba escondida en un terraplén al paso de una patrulla compuesta por dos Land Rover que volvía al cuartel de la Benemérita después de prestar un servicio. Además, resultaron heridos otros dos guardias civiles, uno de ellos de extrema gravedad.
Lucio Revilla Alonso, guardia civil de 25 años, era natural de Benavente (Zamora). Estaba soltero.
La patrulla pertenecía a la Segunda Comandancia Móvil de la Guardia Civil con base en Logroño. Miembros del grupo Urola de ETA habían confeccionado un artefacto explosivo del tipo "hornillo"con veinte kilos de Goma 2, más otros cuatro kilos de tuercas y tornillos para que actuaran a modo de metralla. El artefacto tenía un cable de más de cincuenta metros que permitió a los terroristas activarlo a distancia. La intención de los asesinos de la banda era hacerlo estallar para que alcanzase a los dos Land Rover, pero momentos antes el primero de ellos había adelantado a un camión, distanciándose del segundo, por lo que la explosión afectó sólo a éste. El coche, en el que viajaban tres agentes, saltó por los aires y quedó partido por la mitad a varios metros de distancia del lugar de la explosión. José Rodríguez y Lucio Revilla salieron despedidos del Land Rover y sus cuerpos destrozados cayeron a más de quince metros del vehículo. El tercer guardia civil, Francisco Córdoba Ramos, consiguió salir por su propio pie, aunque tras dar unos pasos perdió el conocimiento y se desplomó sobre unas zarzas. Herido de gravedad por la metralla del artefacto explosivo fue trasladado urgentemente al Hospital Militar de Vitoria.

CARLOS SANZ BIURRUN (Pamplona, Navarra, España)

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CARLOS SANZ BIURRUN ETA, Pamplona, Iruñea, Navarra, Nafarroa,  España, 8/10/79
A las 14:45 horas del 8 de octubre de 1979 la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en la Bajada de Labrit de Pamplona al inspector de Policía CARLOS SANZ BIURRUN. A Carlos lo habían intentado asesinar meses antes, el 29 de julio, pero no lo encontraron en casa. Esta vez sí lo consiguieron. Carlos acababa de aparcar su coche en la Bajada de Labrit y estaba cerrando la puerta del vehículo cuando pistoleros de la banda lo acribillaron disparando nueve proyectiles con pistola de los que cinco le alcanzaron en la cabeza y el pecho. Otros disparos impactaron en vehículos aparcados junto al de Carlos Sanz. El policía falleció poco después de ser ingresado en el Hospital de Navarra antes de que pudiera ser atendido por el equipo médico de urgencia.
Dos testigos presenciales del atentado, que se encontraban en el balcón de un edificio próximo al lugar de los hechos, contaron que los terroristas estaban dentro de un Simca 1200 de color gris aparcado en la Bajada de Labrit. Cuando vieron que Carlos Sanz descendía de su vehículo, dos de ellos salieron y le dispararon desde ambos lados de la calle. A continuación regresaron corriendo al Simca 1200, en el que les esperaba un tercer terrorista con el motor en marcha. Cruzaron la Bajada de Labrit e hicieron parar a los coches que circulaban en dirección al barrio de la Chantrea, haciendo ademanes con las pistolas, y huyeron en dirección a ese barrio. Ahí dejaron abandonado con las puertas abiertas el vehículo utilizado para cometer el atentado, que había sido robado esa misma mañana. Su propietario fue encontrado a media tarde, encadenado a un árbol, en la localidad navarra de Berrioplano.