El 3 de enero de 1981 fallece el industrial JOAQUÍN MARTÍNEZ SIMÓN, que no pudo superar las graves heridas que le produjo el brutal atentado cometido el 27 de noviembre de 1980 con un coche bomba colocado por la banda terrorista ETA enfrente de un bar de Logroño. Su amigo, el inspector de policía Carlos Fernández Valcárcel, sobrevivió hasta el 2 de diciembre, mientras que Miguel Ángel San Martín Fernández falleció en el acto.
Martínez Simón fue intervenido durante tres horas de heridas múltiples en todo el cuerpo, fracturas en ambas piernas y quemaduras, y fue preciso amputarle las dos piernas a la altura de la rodilla. Sin embargo su estado fue agravándose con el paso de los días. La muerte le sobrevino poco antes de las tres de la tarde del 3 de enero de 1981 en la Clínica Universitaria de Pamplona, como consecuencia de un shock séptico debido a las heridas provocadas por la metralla.

