A la una y veinte de la tarde del 18 de abril de 1994, la banda terrorista ETA atacó con tres granadas el edificio del Gobierno Militar de Barcelona. Las dos primeras estallaron contra el lateral del edificio, sin causar heridos. La tercera se desvió de su trayectoria al chocar contra una señal de aparcamiento, evitando que impactase de nuevo contra la fachada, y mató a VICENTE BETI MONTESINOS, un transeúnte que pasaba por ahí, además de herir a otras seis personas. Una cuarta granada no llegó a activarse.
Los empleados que se encontraban trabajando en los despachos del edificio del Puerto Autónomo de Barcelona pudieron primero oír las dos primeras granadas, y después ver la tercera. Al oír el primer impacto los empleados se asomaron a la ventana. Desde sus despachos pudieron ver el agujero que las granadas habían dejado entre dos ventanas del primer piso del Gobierno Militar. Abajo, en la calle, ya había algunos heridos en el suelo y otros que corrían intentando escapar de aquella trampa. Cuando apenas habían transcurrido unos segundos, una tercera carga explosiva daba de lleno contra un cartel metálico y tumbaba en el suelo a un motorista que circulaba por el Paseo de Colón en dirección a las Ramblas. La metralla de este tercer proyectil es la que causo la muerte del transeúnte Vicente Beti Montesinos, que falleció en el quirófano del Hospital del Mar mientras era intervenido quirúrgicamente.

