Poco antes de las 21:00 horas del 4 de marzo de 1991, dos pistoleros de ETA asesinaban a tiros en Valencia a JOSÉ EDMUNDO CASAÑ PÉREZ-SERRANO, directivo de la empresa Ferrovial, empresa relacionada con la construcción de la autovía de Leizarán.
Dos encapuchados entraron en las oficinas de Ferrovial, obligaron a los empleados a tumbarse en el suelo, y preguntaron por José Edmundo. Un empleado los acompañó hasta su despacho y, sin mediar palabra, le dispararon en la cabeza. José Edmundo Casañ murió cuando era trasladado en ambulancia a un centro hospitalario. El casquillo del tiro que acabó con la vida de Casañ era de un arma del calibre nueve corto, con una identificación diferente a la parabellum, la habitualmente utilizada por ETA.
Unos 15 minutos después de haber asesinado al delegado regional de la empresa constructora Ferrovial, ETA colocaba un coche-bomba en Valencia, que fue explosionado por especialistas de la Policía. El explosivo del automóvil estaba compuesto por entre 25 y 30 kilogramos de amosal y disponía de un mecanismo temporizador para provocar la deflagración.







