El 11 de septiembre de 1985 fallecía en Madrid, tras dos días de agonía, el ciudadano estadounidense EUGENE KENNETH BROWN, gravemente herido por la explosión de un coche-bomba que la banda terrorista ETA hizo estallar el 9 de septiembre en la plaza de la República Argentina al paso de un autobús de la Guardia Civil que iba a realizar el relevo del servicio de vigilancia de la Embajada soviética.
Eugene Kenneth Brown había llegado a Madrid tres días antes para asistir a una reunión de directivos de la filial española de la multinacional Johnson & Johnson para la que trabajaba, y debía haber abandonado España ese mismo día. A las 7:20 de la mañana del 9 de septiembre salió a hacer footing por las inmediaciones de la plaza de la República Argentina, como había hecho todas las mañanas desde que llegó a Madrid. En la calle Carbonero y Sol, que transcurre desde el paseo de la Castellana hasta la plaza de la República Argentina, el asesino Iñaki de Juana Chaos había aparcado un coche-bomba, que hizo estallar por control remoto al paso del autobús de guardias civiles.
