A las diez de la noche del miércoles 21 de junio de 1978, la banda terrorista ETA asesinaba a tiros en Tolosa (Guipúzcoa) al policía municipal ANTONIO GARCÍA CABALLERO cuando se dirigía a su domicilio, situado en el barrio de Bidebieta de esta localidad guipuzcoana. El atentado fue perpetrado por miembros del grupo Gamboa de ETA, el mismo que en el mes de marzo había asesinado al sargento retirado José María Acedo Panizo, supuestamente en venganza por la muerte de Txabi Etxebarrieta, primer muerto de la banda terrorista y autor del asesinato del guardia civil José Pardines Arcay.
La víctima, desarmada y vestida de civil, se dirigía a su domicilio. Tres etarras le estaban esperando y, cuando lo vieron aparecer, lo acribillaron a balazos. Dispararon contra él más de catorce tiros, nueve de los cuales le alcanzaron causándole la muerte en el acto. A continuación, los terroristas se dieron a la fuga en un coche Seat 850 robado la tarde anterior por dos personas en Orio, dejando a su propietario, Joaquín María Aizpurúa, amordazado y maniatado en Usurbil. El vehículo fue localizado horas después en Andoain. En el lugar del ametrallamiento se recogieron catorce casquillos de 9 milímetros parabellum, y varios más en el vehículo utilizado por los terroristas.
